
Nos damos al tiempo
Como la hoja se entrega en el viento en otoño,
Como la gota se arroja al aire en lluvia desde una nube,
Al vuelo:Mariposas inconscientes del ojo de las aves
Que viven sus vidas a la inversa,
Desde el colorido batir de alas esplendorosas
Hasta morir encerradas en crisálidas herméticas
Dejadas igualmenteAl tiempo,
Al vuelo:Mariposas inconscientes del ojo de las aves
Que viven sus vidas a la inversa,
Desde la golosa dulzura del azahar lejano e impresionista
Hasta la insustancial voracidad de cortezas y hojas resecas alejadas de la flor
Moribundas igualmente
Al tiempo,
Al vuelo...
(Del libro de Saleh Abdu-Rahim Isa, Un Tesoro escondido)
(Del libro de Saleh Abdu-Rahim Isa, Un Tesoro escondido)
La lectura de Un tesoro escondido me ha ayudado a comprender un poco mejor la naturaleza de la poesía, su condición de medio de expresión transhistórico o metahistórico, intemporal, y por eso mismo adecuado a expresar la realidad trascendente, a sugerir lo que de otra manera es inefable. Pero el mejor de los tesoros que he reencontrado entre estos poemas es, tal vez, el de la palabra, más allá de la estética y de la medida, del verso y de la rima. Palabras que surgen no sabemos bien de dónde ni cómo, que son el único río de humanidad que al fin nos queda, que somos nosotros mismos descubriendo nuestro tesoro, nuestro único tesoro, si es que algo de nosotros puede sobrevivir a ello y disfrutarlo.






No hay comentarios:
Publicar un comentario