domingo, 30 de diciembre de 2007

El jardín del espectro


EL JARDIN DEL ESPECTRO



(Dedicado a Ali, mi hijo)
Y otra vez me sorprende la madrugada, con sus volutas de irrealidad, luces y sombras, la brisa que acecha desde el jardín, el murmullo que dice, levántate, renace, reempieza la vida, sabanas cálidas aún del tibio cuerpo, no mi cuerpo, y el frío helado, el del espectro, de pronto, instándome a despertar, a levantar, a revivir, pero no aún, aún no puedo.
Que hermoso sería dormir, no despertar, volver a la esfera lejana de la cavidad materna, flotar por los espacios inexplorados de la mente, perderse en la inconsciencia.
Pero abro mis ojos, me despierto, absorbo los olores, los colores de la mañana, escucho los sonidos de la casa, el crujir suave de la madera, el chirriar leve de los objetos mudos, el tintinear del vidrio, el arrastrarse de los pasos, los lejanos sonidos del jardín, la omnipresencia del espectro, y me levanto, y encamino mis pasos, ojos, cuerpo, mente, y reanudo una vida, no la mía, y vuelvo a ser otro ser, no ya yo misma.
Y frente a mí, esperando mi reacción y despereza, mi hijo, autista de corazón, de mirada y de mente, que no de cuerpo, reclamándome que piense por él, a mí que ya no puedo pensar, esperando que actúe por el, yo que hace ya tiempo perdí todo impulso de acción, gritándome su ausencia de si mismo y su impotencia, ansiando algo, aún no se el que, porque su mundo es un mundo lejano, al que no puedo llegar, todavía no, aunque tal vez pueda. Algún día.
Cojo su mano en la mía, un contacto frío, helado, como si no fuera su sangre, que es mi sangre, lo que corriera por sus venas o las mías, sino algún fluido extraño que enfriara cualquier intento de contactar, de comprendernos.
Me mira, aunque no me mira, mira a través de mí, no sé que ve, sonríe, una sonrisa extraña, percibe algo que yo no percibo, algo que solo existe en su mundo autista, caminamos hacia el jardín, le hablo, no sé si me escucha, su mirada sigue lejana, su sonrisa indefinida, su mano aún de hielo.
-Mira, Ali, que hermoso es el jardín, observa todas las tonalidades del verde, del amarillo, del ocre, del magenta, mira la dulce cadencia que envuelve los colores del otoño, y ahora escucha, escucha los sonidos del jardín, su canto, como respira, el murmullo del aire al arrastrar las hojas, el crujir suave de los pequeños insectos sobre las cortezas de los árboles, el gotear del rocío, el quejido de la húmeda tierra, y después de escuchar, respira, respira hondo y percibe sus olores, el fragante de las flores, el picante de la hierba, el ácido del barro, y mas allá de lo que ven los ojos, busca, busca los movimientos imperceptibles de cada pequeño pulgón, de cada rosa, de cada insecto, de cada pequeño habitante en el alma del jardín, y siente, con el alma, con el corazón, siente los espíritus que lo pueblan, que lo habitan, que se esconden tras cada piedra, tras cada oscuro rincón de la hiedra, de la muralla, siente como lo envuelve todo el espectro, mas allá de la percepción de todo sentido.
Y Ali, ajeno a mi inútil charla, a mi absurdo monologo, ríe, llora, grita, todo al mismo tiempo, intervalos de apenas un segundo entre crisis y pálpito, y luego de pronto, silencio, y su canción eterna, aah aaah aaaah, fundiéndose con los sonidos del jardín, con los espíritus.
Me alejo y le dejo allí, frente al jardín, tan solo un rato, mirando sin mirar a algún punto no definido, del jardín, de la casa, del espacio, mientras yo retorno a otra vida, una vida de autómata, en la que trabajo, cocino, limpio, plancho, pienso, medito, planifico y hago aún mil y un cosas mas, cada una en su espacio, cada una en su tiempo, y como, y bebo, y respiro, y llevo y traigo a mi hijo de un espacio a otro espacio, de un sitio absurdo a otro sitio absurdo, donde el va, viene, come, se deja lavar, vestir, dirigir, como un autómata, aún sonriendo, a ratos riendo, llorando, gritando, todo casi al mismo tiempo.
Nos sorprende la noche casi sin avisar, con sus invisibles hilos de duendecillos traviesos, que nos conducen a otra realidad, la de la oscuridad y las sombras, y otra vez la voz del espectro, que me llama, que me encamina al jardín, cogiendo la mano de mi hijo, aún helada, aún ausente. Le llevo conmigo al jardín, en sombras oscuras, con olores distintos, de penumbras, de espectros.
Ali cierra sus ojos, como si la oscuridad le hiciera daño, o como si no necesitara los ojos para ver, para percibir, percibir cosas que todavía se me escapan, que existen solo en su mundo de autista, y vuelve a su eterno canto, a su sonrisa, no duerme, nunca duerme, y sin embargo sueña, sin duda se que ahora sueña.
-Ali ¿Con que sueñas?
Ali no me contesta, no habla, siempre me olvido que no sabe hablar, pero abre sus ojos, sin dejar su canto, ni su sonrisa, me mira, pero no me mira, mira a través de mí, tal vez mire al jardín, tal vez al espectro, y no se cual de los dos me contesta.
-Mama, sueño contigo.
AMBAR

allá de donde vengo...

Levante

El viento de levante azota las persianas. La tierra, instantáneamente seca se arremolina. Busca desesperadamente el menor resquicio para entrar a descansar, para abandonar esa alocada danza. Las plantas, plegadas sobre si mismas, se muestran lánguidas, marchitos sus aromas, sus flores se abrasan... Semillas y polen revolotean campando a su antojo.
La gente se afana por cobijarse en las casas, con sus ojos enrojecidos e irritados corren arrebujados, como fantasmas. La ciudad se convierte en un desierto, arisco y yermo. Ventanas clausuradas. En las terrazas el más inocente objeto puede transformarse en un arma mortal...
Al tacto del viento y su contacto, todo se reseca, el aire pierde nitidez, se torna irrespirable, al tiempo que una pátina de polvo envejece, prematura e implacablemente, todo.
Todo queda en suspenso, todo se detiene...excepto el viento...
En las dunas, el paisaje trashumante, cambia.
Los pinos, antaño plantados como anclas muestran sus raíces, dolorosamente expuestas, casi frágiles.
La mar, picada, ruge al son del viento. La arena invade los paseos, frontera de las playas. Tarimas, escaleras y arriates quedan ocultos bajo la marea dorada.
Aún queda la esperanza, a veces, el viento es nuncio de agua.

“Allá de donde vengo todos somos
un poco mar, un pellizco de sal,
un rayo de luna y quizás, tal vez,
una ráfaga de viento y otra de agua...”
Lluvia

mareas negras

Negras flores de alquitrán
navegan en las mareas
escupidas a la orilla
envenenando la arena
Tintan de luto al pasar
amaneceres sin tregua
gaviotas y caracolas
Y noches de luna llena
Hasta la espuma y la sal
de pena,
se han vuelto negras.
Lluvia

(por el desastre del Prestige y tantos otros que se siguen repitiendo)

sábado, 29 de diciembre de 2007

quería compartir...

19/12/2007
Y si...
Quería compartir con vosotras este texto de Paulo Caius.
Es precioso. Disfrutadlo.
Turquesa
Si puedes llevar la cabeza sobre los hombros bien puesta cuando otros la pierden y de ello te culpan.
Si puedes confiar en ti cuando todos de ti dudan pero tomas en cuenta sus dudas.
Si puedes esperar sin que te canse la espera o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda o ser odiado sin dar cabida al odio y no por eso parecer demasiado bueno o sabio. Si puedes soñar sin que tus sueños te dominen. Si puedes pensar sin que tus pensamientos sean tu meta. Si puedes habértelas con Triunfo y Desastre y tratar por igual a ambos farsantes.
Si puedes tolerar que los bribones tergiversen la verdad que has expresado y la convierten en trampa para necios o ver en ruinas la obra de tu vida y agacharte y reconstruirla con herramientas melladas. Si puedes hacer un atado con todas tus ganancias y arrojarlas al capricho del azar y perderlas y volver a empezar desde el principio sin que salga de tus labios una queja.
Si puedes poner al servicio de tus fines el corazón el entusiasmo y la fortaleza, aún agotados, y resistir aunque no te quede ya nada...salvo la voluntad que te diga ¨¡Adelante!¨Si puedes dirigirte a las multitudes sin perder la virtud y codearte con reyes sin perder la sencillez.Si no pueden herirte amigos ni enemigos.Si todos cuentan contigo en demasía.Si puedes llenar el implacable minuto con sesenta segundos de esfuerzo denodado tuya es la Tierra y cuanto en ella hay,
Después de todo eso, si te da igual que seas de adonde seas y los nombres que llames a tu fe, puedes llamar lo que quieras a todo cuanto exista,¡Si! todo en ti tiene luz y brillo y te has transformado en duende de la vida.
Paulo Caius Director de ROLAND Europa.

Miércoles, 19 de Diciembre de 2007 13:01 Autor: tesaurus.

POEMA DE AMOR



Caminito que yo tantas veces
caminaba sin saber porque
y ahora entiendo el camino es la vida
y la vida es andar sin querer
A la sombra del alma me duermo
y a la orilla del mar desperté
cuantas veces que ya no recuerdo
en la orilla del alma me hallé
Cuanto tiempo perdí caminando
sin saber que sendero cojer
pero un dia se abrieron mis ojos
y la luz del camino encontré
Caminando en la vida, amor mio
cuantas cosas vacias hallé
y en la mar y en la sombra, perdida
a la orilla del alma, lloré
Caminito lleno de recuerdos
no me dejes marchar sin su amor
que en la sombra perdida del alma
hay silencio tan solo y dolor
Y después ya de andar tanto tiempo
y cansada de andar por la vida
a la orilla del alma, amor mio
dormiré con tu mano en la mia.
AMBAR
Lunes, 24 de Diciembre de 2007 20:11 Autor:
tesaurus

nunca lo olvido




Bajo la losa fría
mi corazón habita entre los muertos
y quisiera ser tierra que cubriese
el postrer aposento de tu cuerpo.
...
Tristes recuerdos del pasado muerto
dulces recuerdos del pasado vivo
recordad a mi amor
que yo nunca lo olvido.

AMBAR

25/12/2007

luz

Desde la aurora fría
Hasta nuestras pupilas
Se abre la luz, se estría
Da calor donde brilla
Da color donde alcanza
Reverbera en tus ojos
Da paso a la esperanza
A lomos de las olas
Surcando el horizonte
Sobre las amapolas
Encendiendo tu nombre
Luz, todo cuanto abarcas
Transformas al instante
Tinieblas y fantasmas
A tu presencia parten
Quédate aquí a mi lado
Que el sol se está poniendo
Con la forma que quieras
Quédate aquí, latiendo…
Lluvia

Esperándote



Acariciando el sueño
Duerme en mis entrañas
La oruga labradora
De ilusiones preñada
No busques en mis ojos
Antiguas ilusiones
Pues solo son despojos
Los recuerdos y errores
De un pasado lejano
Cubierto de reproches
Bañado de mentiras
Revestido de noches
Y en la esfera lejana
Sonríe la amapola
Tranquila pero alerta
Pues le llego la hora
Hora de las verdades
Hora de las certezas
Hora de los adioses
Hora de cerrar puertas
No abriré el corazón
Otra vez a la vida
Se quebraron mis alas
Se rompió mi alegría
Vivo como en un sueño
Sueño como en la vida
Y esperándote espero
A la oruga labradora
Ala triste amapola
A la esfera lejana
y al sueño de la vida
AMBAR
Viernes, 28 de Diciembre de 2007 15:50

Amigas


AMIGAS
Nunca fui ni muy guapa ni muy simpática ni muy sociable ni muy especial, así que nunca tuve amigas. A veces me sentaba en el autobús intentando empezar una conversación con mi compañera de asiento, ¿Pero de que hablar? ¿Le hablo del tiempo? ¿Le pregunto si tiene hora? Nunca me decidía como empezar, así que al final llegaba a mi destino sin decir nada.A las vecinas les decía “buenos días” cuando pasaban o “buenas tardes” y nunca me atrevía a mas, en el trabajo tampoco podía vencer mi timidez y nunca hablaba con nadie mas de lo necesario.
Un día decidí hacer algo y me conecte a Internet desde el trabajo, puse en el buscador “como hacer amigas” y estuve durante varias horas buscando sin encontrar nada. Al día siguiente puse “como vencer la timidez” y solo encontré ridículos consejos imposibles de realizar, así que al tercer día teclee “como hacer realidad tus sueños” y por fin encontré algo razonable. Tenía que viajar a los desiertos de Arabia, encontrar una lámpara vieja, frotarla, esperar a que saliera el genio y pedirle tres deseos. ¡Era así de fácil!
Así que sin pensarlo dos veces fui a la agencia de viajes y reservé mi viaje al desierto, vendí mi casa, abandoné mi trabajo, regale a la beneficencia mis pocas posesiones y me fui rumbo a Arabia a encontrar mi destino y mi felicidad.Estuve vagando por los inhóspitos desiertos durante años, pasando sed, fatigas y calamidades, sin encontrar nada mas que arena, calor y mas soledad.Cuando se terminaron mis provisiones volví derrotada a la civilización. Como ya no tenia casa ni trabajo ni dinero estuve vagando por los suburbios intentando encontrar algo que comer entre los desperdicios o algunos cartones para arroparme del frío, y entonces ¡La vi!¡Allí estaba! Entre un montón de basura medio enterrada estaba la lámpara del genio. La cogí con reverencia, acariciándola, como si fuera un pequeño niño y me retire a lo mas profundo del callejón para evitar que nadie me viera o me robara mi tesoro.Con una esquina de tela de mis ya andrajosos vestidos estuve frotando la vieja lámpara sin conseguir nada mas que ensuciar un poco mas mi ya estropeada y mugrienta ropa.
-Yo solo quería tener amigas- Me lamenté, llorando, sabiendo que nadie me escucharía.
-Yo también.- Me dijo una voz.
Asombrada busque a mi alrededor, no viendo a nadie.
-¿Quién esta ahí?¿Quién me habla?
-Nadie.
-¿Quién eres?¿Dónde estas?
-Aquí
Me volví a donde escuchaba la voz y me encontré mirándome en un espejo roto.
-¿Eres tu quien me habla?
-Si
.-Pero es imposible. Los espejos no hablan.
-Claro que no tonta, pero yo no soy un espejo, yo soy tu.
-¿Y concedes deseos?
-Si insistes.
-Quiero tener una amiga.
-¿Solo eso? Pues si quieres yo lo seré.
Y así fue como conseguí una amiga, ahora soy viejita, voy por las calles arrastrando mi carrito, pidiendo caridad, comiendo los desperdicios que la gente deshecha, arropándome con cartones y rodeada de algunos perros vagabundos que me hacen compañía. A veces noto la cara asqueada de la gente que me mira, otras veces evitan mi vista como si les contaminara, otras veces su mirada es de compasión, pero yo me río de ellos y me digo, yo tengo algo que vosotros no tenéis, yo viaje por los desiertos de Arabia, yo encontré la lámpara del genio, yo tengo una amiga de verdad, y luego miro sonriente hacia el callejón mientras que mi reflejo feliz se ríe y me giña cómplice su ojo.
Moraleja: Aquel que no se consuela es porque no lo ha intentado.
AMBAR
Sábado, 29 de Diciembre de 2007 00:24 Autor

Somos...


Empieza un nuevo camino
que esperamos sea largo y fructuoso,
siempre de la mano,
siempre juntas, amigas, solidarias.