martes, 14 de octubre de 2008

hacia donde...



A veces parece que el camino que tenemos ante nosotros
no conduce a ninguna parte
que estamos a punto de llegar al final
y que allí no habrá nada
un horizonte de nunca acabar desesperandonos
A veces dudamos de que lo importante sea
eso que vislumbramos al final del camino
pues total...quien sabe si alguna vez llegaremos
A veces pensamos que sería tan fácil encontrar atajos
pero sabemos que tal vez
nunca nos reconduzcan a nuestro camino
A veces estamos apegados a un camino cortado
a un camino sin salida
a veces nos decimos:
mientras haya camino, hay esperanza.

miércoles, 8 de octubre de 2008

anochecer en la playa


Quien de vosotros no ha vivido un anochecer en la playa, esa sensación de frío en la cara, de relente sobre los hombros, de pelo húmedo, de ojos hipnotizados viendo como la luz de la luna, o las farolas del otro lado de la bahía rielan llegando milagrosamente hasta el borde mismo de las olas que se repliegan o se expanden en pleamar...
Recuerdo alguna acampada en la playa, con y sin tienda, y el frío húmedo helándonos insobornable, justo antes de amanecer...sentir que la playa es tuya, y solo tuya por unas horas, caminar por la orilla de una punta hasta la otra, saltar, correr, dar volteretas...tomar uno de esos baños descubriendo con sorpresa que dentro del agua se está mejor que fuera, dejándose mecer, arrastrar...tan livianos e indefensos frente a esa inmensa masa de agua, mansa o no...
Todo eso me sugiere esta imagen, con esa caracola proyectando su sombra, con esas olas rizadas de una playa en bajamar...

el hijo pródigo

Más bien sería la madre "pródiga". Después de un abandono de meses, varios, vuelvo aquí para hacer crecer este hijo que hemos hecho entre todas.

Vuelvo para cumplir con el compromiso que adquirimos y no lo digo como la niña que va a hacer sus deberes obligada porque si no se queda sin ver la tele. Lo digo porque creamos este blog con ilusión y con ganas de compartir nuestros escritos.

A ver si con un poquito por parte de todas le damos vida.

martes, 7 de octubre de 2008

el caballo y el asno

Fábulas de Esopo. ‘El caballo y el asno’

Un hombre tenía un caballo y un asno. Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo:

- Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida.

El caballo haciéndose el sordo no dijo nada y el asno cayó víctima de la fatiga, y murió allí mismo. Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel del asno. Y el caballo, suspirando dijo:

- ¡ Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que cargar con todo, y hasta con la piel del asno encima!

Fuente: Fábulas de Esopo

viernes, 3 de octubre de 2008

de rincones...



Todos necesitamos un rinconcito, un lugar donde sentirnos recogidos, donde replegarnos sobre nosotros mismos, donde relajarnos, tomar perspectiva de las situaciones, de las personas, incluso de los sentimientos, un lugar a donde regresar y desde el que el partir
Es como si de algún modo tratáramos de retornar a aquel lugar húmedo, sombrío, pero cálido amoroso en el que nos preparábamos para desembarcar en este mundo...

Cierto que para cada uno, su rincón ha de reunir unas características acordes con su propia personalidad, para algunos ha de ser un lugar meticulosamente ordenado y pulcro, para otros un lugar simple, sencillo, casi desierto, para otros un lugar casi silvestre, salvaje...un lugar donde abandonarse...

Hay a quien le guste compartir su rincón y quien lo convierte en un santuario impenetrable.

Mis rincones son siempre algo caóticos, pero luminosos, coloridos, cálidos, atiborrados,
mi escritorio es mi rincón, mi micromundo..
pero ahí fuera tambien tengo muchos rincones, lugares preñados de recuerdos, lugares abiertos donde refrescar los ojos contemplando el horizonte, los árboles, el mar...
pensandolo bien son todo lo contrario a un rincón, o precisamente su complementario...y los vuestros ¿cómo son?